martes, 12 de marzo de 2019

Emergencias Cardiovasculares





Programa Internacional de Desarrollo de Medicina de Emergencias
Diplomado en Aeromedicina y Cuidados Críticos del Paciente
Quinta Generación








Resumen
Emergencias Cardiovasculares

Profesor Titular:
Jaime Charfen Hinojosa, BS, NR-P, CCEMT-P, FP-C.

Coordinador Académico:
L.E. Ricardo Rangel Chávez


TAMP. Alondra Alemán Ríos.


Marzo de 2019.



Introducción


La American Heart Association informó que la enfermedad cardiovascular cobró 521,159 en México en 2007. Esto representa que la primera causa de mortalidad general en la población mexicana son las enfermedades cardiovasculares desde mediados de los años setenta hasta la actualidad.

Es importante que los proveedores de servicios médicos de emergencia comprendamos que muchas muertes ocasionadas de manera cardiovascular, ocurren debido a problemas que podrían haberse evitado si las personas-pacientes hubieran llevado estilos de vida más saludables y por medio del acceso a una mejor tecnología médica.

Es posible ayudar a reducir este número de muertes mediante una conciencia publica, acceso oportuno, mayor número de civiles capacitados en RCP y con desfibrilación automática de acceso público, reconociendo la necesidad de contar con servicios de soporte vital avanzado. 


- Anatomía del corazón


Nuestro cuerpo está compuesto por millones de células que precisan, para su funcionamiento, de oxígeno y de sustancias que le proporcionan energía, como el azúcar y las proteínas. Estas sustancias están en la sangre y el aparato cardiocirculatorio es el encargado de realizar su distribución por todo el organismo.

Está constituido fundamentalmente por el corazón (el órgano motor), las arterias y las venas.

El corazón es una bomba que, con su acción impulsora, proporciona la fuerza necesaria para que la sangre y las sustancias que ésta transporta circulen adecuadamente a través de las venas y las arterias. En cada latido, el corazón expulsa una determinada cantidad de sangre hacia la arteria más gruesa (aorta) y por sucesivas ramificaciones que salen de la aorta, la sangre llega a todo el organismo. La sangre, cuando ha cedido el oxígeno y los nutrientes (proteínas y azúcar) a las células del organismo, se recoge en las venas que la devuelven nuevamente el corazón. El corazón tiene cuatro cámaras o cavidades: dos aurículas y dos ventrículos. La sangre que vuelve al corazón por las venas entra por la aurícula derecha (AD).

Desde la aurícula, a través de una válvula llamada tricúspide, la sangre pasa a otra cámara del corazón, el ventrículo derecho (VD) y de aquí por la arteria pulmonar llega a los pulmones, donde incorpora el oxígeno que tomamos en la respiración.
La sangre, ya oxigenada, vuelve al corazón, concretamente a la aurícula izquierda (AI), por las venas pulmonares. Desde allí, pasando por la válvula mitral, llega al ventrículo izquierdo (VI), que es el principal motor impulsor de la sangre hacia el resto del cuerpo a través de la aorta.

El sistema circulatorio tiene una gran capacidad para adaptarse a las distintas necesidades del organismo. El volumen de sangre que impulsa el corazón en reposo es de unos cinco litros por minuto. Pero esa cifra puede elevarse hasta cuatro veces más durante el esfuerzo, fundamentalmente aumentando el número de latidos por minuto.

El corazón es un órgano muscular (miocardio) y, como todos los músculos, necesita para su funcionamiento oxígeno y nutrientes, que obtiene, como el resto del cuerpo, de la sangre. Esta le llega a través de las arterias coronarias que salen de la aorta.
Las arterias coronarias recorren la superficie externa del corazón en todo su contorno —formando una especie de corona (de ahí su nombre)— y de ella parten ramas que hacen llegar la sangre a todo el músculo cardiaco.

Las arterias coronarias son dos: derecha e izquierda. La coronaria izquierda se divide en dos grandes ramas: descendente anterior y circunfleja. Tenemos así tres grandes arterias: coronaria derecha, descendente anterior y circunfleja. Las necesidades de oxígeno del músculo cardiaco no son siempre las mismas. Cuando el organismo precisa más aporte de energía, el corazón responde a esa necesidad aumentando su trabajo. Este incremento hace que se eleven las necesidades de oxígeno del propio músculo cardiaco, exigencias que son resueltas mediante un mayor aporte de sangre a través de las arterias coronarias.
Las situaciones en las que el organismo, y por tanto el corazón, requieren mayor aporte de oxígeno pueden abarcar desde el ejercicio físico, al trabajo o los estados de estrés, entre otras circunstancias.



- Sistema de conducción

La existencia de una actividad cardíaca eléctrica intrínseca y rítmica permite que el corazón pueda latir durante toda la vida. La fuente de esta actividad eléctrica es una red de fibras musculares cardíacas debido a que son autoexcitables. Las fibras autorrítmicas generan potenciales de acción en forma repetitiva que disparan las contracciones cardíacas. 

Durante el desarrollo embrionario, sólo el 1% de las fibras musculares cardíacas se diferencia en fibras autorrítmicas; estas fibras relativamente raras cumplen dos funciones: 

- Actúan como marcapasos, determinando el ritmo de la excitación eléctrica que causa la contracción cardíaca.

- Forman el sistema de conducción, una red de fibras musculares cardíacas especializadas que provee un camino para que cada ciclo de excitación cardíaca progrese a través del corazón. El sistema de conducción asegura que las cámaras cardíacas sean estimuladas para contraerse en forma coordinada, lo que hace que del corazón una bomba efectiva.

Los potenciales de acción cardíacos se propagan a lo largo del sistema de conducción con la siguiente secuencia:

1.- En condiciones normales, la excitación cardíaca comienza en el nodo sinoauricular (SA), localizado en la aurícula derecha, justo por debajo del orificio de desembocadura de la vena cava superior. Las células del nodo del nodo SA no tienen un potencial en reposo estable. En lugar de ello, se despolarizan en forma continua y alcanzan de manera espontánea el potencial de umbral. La despolarización espontánea es un potencial marcapasos. Cuando el potencial marcapasos alcanza el umbral, se desencadena un potencial de acción. Cada potencial de acción del nodo SA se propaga a través de ambas aurículas por medio de las uniones comunicantes presentes en los discos intercalares de fibras musculares auriculares. Siguiendo el potencial de acción, las aurículas se contraen al mismo tiempo. 

2.- Mediante la conducción a lo largo de las fibras musculares auriculares. el potencial de acción llega al nodo auriculoventricular (AV), localizado en el tabique interauricular, justo delante del orificio de desembocadura del seno coronario. En el nodo AV, el potencial de acción se retrasa en forma considerable como resultado de varias diferencias en la estructura celular en el nodo AV. Este retraso ofrece tiempo para que las aurículas movilicen la sangre a los ventrículos.

3.- Desde el nodo AV, el potencial de acción se dirige hacia el fascículo auriculoventricular (Haz de His). Este es el único sitio por donde los potenciales de acción pueden propagarse desde las aurículas hasta los ventrículos.

4.- Después de propagarse a lo largo del Haz de His, el potencial de acción llega a las ramas derecha e izquierda, las que se extienden a través del tabique interventricular hacia el vértice cardíaco. 

5.- Por último, las anchas fibras de Purkinje o ramos subendocárdicos conducen rápidamente el potencial de acción desde el vértice cardíaco hacia el resto del miocardio ventricular. Luego, los ventrículos se contraen y empujan la sangre hacia las válvulas semilunares. 

Las fibras autorrítmicas del nodo SA iniciarían por su cuenta un potencial de acción cada 0.6 segundos, o 100 veces por minuto. Así el nódulo sinoauricular establece el ritmo de contracción del corazón: es el marcapasos natural. 




- Potencial de acción y contracción de las fibras contráctiles

El potencial de acción iniciado por el nodo SA viaja a lo largo del sistema de conducción y se esparce excitando las fibras musculares auriculares y ventriculares, denominadas fibras contráctiles. Un potencial de acción se genera en una fibra contráctil de la siguiente manera: 

1.- Despolarización: a diferencia de las fibras autorrítmicas, las contráctiles tienen un potencial de membrana de reposo estable, cercano a -90 mV. Cuando una fibra contráctil es llevada al potencial umbral por medio de los potenciales de acción de las fibras vecinas, sus canales de Na+ rápidos con compuerta de voltaje se abren. La apertura de estos canales permite el influjo de Na+ porque el citosol de las fibras contráctiles es eléctricamente más negativo que el líquido intersticial, y la concentración de Na+ es mayor en este líquido. La entrada de Na+ a favor del gradiente electroquímico produce una despolarización rápida. En pocos milisegundos, los canales de Na+ rápidos se inactivan automáticamente y disminuyen el influjo de Na+ al citosol. 

2.- Plateau o meseta: la fase siguiente del potencial de acción de una fibra contráctil es la meseta, un periodo de despolarización sostenida. En parte, de debe a la apertura de canales de Ca+ lentos con compuerta de voltaje presentes en el sarcolema. Cuando estos canales se abren, los iones de Ca+ se mueven desde el líquido intersticial (que presenta mayor concentración de iones Ca+) hacia el citosol. A su vez, este influjo de Ca+ produce la liberación de Ca+ al citosol desde el retículo sarcoplásmico. El aumento de la concentración de Ca+ en el citosol provoca la contracción. También existen varios tipos de canales de K+ con compuerta de voltaje en el sarcolema de una fibra contráctil. Justo antes de que comience la fase de meseta, algunos de estos canales de K+ se abren y permiten la salida de los iones de K+ de la fibra contráctil. Por lo tanto, la despolarización se mantiene durante el plateau debido a que la entrada de Ca+ equilibra la salida de K+. Esta fase dura aproximadamente 0.2 segundos y el potencial de membrana de la fibra contráctil se mantiene cercano a 0 mV. 

3.- Repolarización: la recuperación del potencial de membrana en reposo durante la fase de repolarización de un potencial de acción cardíaco es semejante a la de otras fibras excitables. Luego de un retraso, los canales de K+ con compuerta de voltaje se abren. La salida de K+ restablece el potencial de membrana en reposo, negativo (-90 mV). Al mismo tiempo, los canales de calcio del sarcolema y del retículo sarcoplásmico se cierran, lo que también contribuye a la repolarización. 

El mecanismo de contracción cardíaco es semejante al de las fibras esqueléticas: la actividad eléctrica (potencial de acción) conduce a una respuesta mecánica (contracción) luego de un breve retraso. A medida que la concentración de Ca+ aumenta en el interior de la fibra contráctil, el Ca+ se une a la proteína reguladora troponina, lo que permite que los filamentos de actina y miosina comiencen a interactuar y deslizarse entre sí, lo que genera la presión. Las sustancias que alteran el movimiento de Ca+ a través de los canales de Ca+ lentos modifican la fuerza de contracción cardíaca. La adrenalina, por ejemplo, aumenta la fuerza de contracción mediante el incremento del flujo de entrada de Ca+ al citosol. 

En el músculo, el periodo refractario es el intervalo durante el cual no puede desencadenarse una segunda contracción. El periodo refractario de una fibra muscular cardíaca dura más que la contracción. En consecuencia, no puede iniciarse una nueva contracción hasta que la fibra no se haya relajado correctamente. Por esta razón, la tetania no se produce en el músculo cardíaco como lo hace en el esquelético. La ventaja se percibe al observar el funcionamiento ventricular. La función de bomba de los ventrículos depende de la alternancia de contracción (cuando eyectan sangre) y relajación (cuando se llenan). Si el corazón pudiera generar una contracción tetánica, el flujo sanguíneo cesaría. 



- Producción de ATP en el músculo cardíaco

El músculo cardíaco depende casi exclusivamente de la respiración celular aeróbica que se lleva a cabo en sus numerosas mitocondrias. El oxígeno necesario difunde desde la sangre de la circulación coronaria y es liberado en el interior de las fibras musculares cardíacas desde la mioglobina allí presente. En una persona en reposo, el ATP cardíaco proviene fundamentalmente de la oxidación de ácidos grasos (60%) y de glucosa (35%), con pequeñas contribuciones de oxidación de ácido láctico, aminoácidos y cuerpos cetónicos. Durante el ejercicio, aumenta la utilización cardíaca del ácido láctico producido por la contracción activa de los músculos esqueléticos. 

En el músculo cardíaco parte del ATP producido proviene de de la fosfocreatina. Un signo que confirma la aparición de un infarto al miocardio es la presencia en sangre de creatincinasa (CK), la enzima que cataliza la transferencia de un grupo fosfato desde la fosfocreatina hacia ADP para producir ATP. En condiciones normales, la CK y otra enzimas están confinadas dentro de las células. Las fibras musculares esqueléticas o cardíacas lesionadas y las que están muriendo liberan CK hacia la circulación. 


- Electrocardiograma

A medida que los potenciales de acción se propagan a través del corazón, generan corrientes eléctricas que pueden ser detectadas desde la superficie corporal. Un electrocardiograma, abreviado ECG o EKG, es un registro de las señales eléctricas. El ECG es una representación de los potenciales de acción producidos por todas las fibras musculares cardíacas durante cada latido. El instrumento utilizado para registrar estos cambios es el electrocardiógrafo. 

En la práctica clínica, para realizar el ECG se colocan electrodos en los brazos y las piernas (derivaciones de los miembros) y en seis ubicaciones a nivel torácico (derivaciones precordiales). El electrocardiógrafo amplifica las señales eléctricas cardíacas y produce doce trazados diferentes surgidos de diversas combinaciones de las derivaciones de los miembros y precordiales. Cada electrodo detecta una actividad eléctrica levemente distinta, según la posición que ocupa respecto al corazón. Mediante la comparación de los trazados entre sí y, con trazados normales, es posible determinar:

- Si el sistema de conducción está alterado.
- Si el corazón está agrandado.
- Si ciertas regiones cardíacas están dañadas.
- La causa de la precordialgia. 

Toma de Electrocardiograma



En un trazado típico, aparecen en cada latido tres ondas claramente reconocibles. La primera, denominada onda P, es una pequeña deflexión positiva. Representa la despolarización auricular,que se propaga desde el nodo SA a través de las fibras contráctiles en ambas aurículas. La segunda onda, denominada complejo QRS, comienza con una deflexión negativa, continúa con una importante onda triangular positiva y termina con una onda negativa. El complejo QRS representa la despolarización ventricular rápida, a medida que el potencial de acción progresa a través de las fibras ventriculares contráctiles. La tercera onda es una deflexión positiva abovedada, la onda T. Representa la repolarización ventricular y aparece justo cuando los ventrículos están comenzando a relajarse. La onda T es más pequeña y más ancha que el complejo QRS debido a que la repolarización se produce más lentamente que la despolarización. Durante la fase de meseta de la despolarización sostenida, el trazado del ECG permanece plano.

En la lectura de un ECG, el tamaño de las ondas puede dar pistas sobre anomalías. Las ondas P grandes indican un agrandamiento auricular; una onda Q de mayor magnitud puede indicar un infarto de miocardio y las ondas R grandes suelen indicar agrandamiento ventricular. La onda T es más aplanada que lo normal cuando el músculo cardíaco no está recibiendo oxígeno suficiente, por ejemplo, en la enfermedad coronaria. La onda T puede estar elevada en la hiperpotasemia. 


El análisis del ECG también incluye la medición de los espacios existentes entre las ondas, denominados intervalos o segmentos. Por ejemplo, el intervalo P-Q es el lapso entre el comienzo de la onda P y el inicio del complejo QRS. Representa el tiempo de conducción desde el comienzo de la excitación auricular hasta el inicio de la despolarización ventricular. Dicho de otro modo, el intervalo P-Q es el tiempo requerido para que un potencial de acción viaje a través de la aurícula, el nodo AV y las fibras remanentes del sistema de conducción. Cuando en el tejido cardíaco existen cicatrices, causadas por procesos  como la enfermedad coronaria o la fiebre reumática, el potencial de acción debe desviarse y rodearlas, y se prologa dicho intervalo. 

El segmento S-T comienza al final de la onda S y termina en el inicio de la onda T. Representa el tiempo en el que las fibras ventriculares contráctiles están despolarizadas en la fase de plateau o meseta del potencial de acción. El segmento S-T se eleva (por encima de la línea isoeléctrica) cuando el corazón recibe un aporte de oxígeno insuficiente.

El intervalo Q-T se extiende desde el comienzo del complejo QRS hasta el final de la onda T. Representa el tiempo que transcurre desde el comienzo de la despolarización ventricular hasta el final de la repolarización del ventrículo. El intervalo Q-T puede largarse por lesión miocárdica, isquemia miocárdica (disminución de flujo sanguíneo) o por anomalías de la conducción. 


Interpretación de electrocardiograma 



- Arritmias

El ritmo habitual de los latidos cardíacos, establecido por el nodo SA, se denomina ritmo sinusal normal. El término arritmia o disrritmia se refiere a un ritmo anormal como resultado de un defecto en el sistema de conducción cardíaco. El corazón puede latir en forma irregular, muy rápida o muy lenta. Los síntomas incluyen precordialgia, disnea, mareos, vértigo y síncopes. Las arritmias pueden ser causadas por factores que estimulan el corazón, como el estrés, la cafeína, el alcohol, la nicotina, la cocaína y por ciertos fármacos que contienen cafeína u otros estimulantes. Además, estas alteraciones pueden ser producidas por malformaciones congénitas, enfermedad coronaria, infartos de miocardio, hipertensión, enfermedades valvulares, fiebre reumática, hipertiroidismo, e hipopotasemia. 

Las arritmias cardíacas aparecen por alguno de estos tres motivos:

- El impulso eléctrico no se genera adecuadamente.
- El impulso eléctrico se origina en un sitio erróneo.
- Los caminos para la conducción eléctrica están alterados.


** Clasificaciones**

Por su origen

- Supraventriculares: se originan antes del Haz de His, es decir, en las aurículas o en el nodo aurículoventricular.
- Ventriculares: se originan en los ventrículos.

Por su frecuencia cardíaca

- Rápidas o taquicardias: frecuencia superior a los 100 lpm.
- Lentas o bradicardias: frecuencia por debajo de los 60 lpm.

Por su modo de presentación

- Crónicas: de carácter permanente.
- Paroxísticas: se presentan en ocasiones puntuales.


Arritmias Cardíacas




En el siguiente enlace se muestra un documento con título de "Electrocardiograma", donde podrás consultar las arritmias cardíacas de manera completa, bloqueos, hemibloqueos, así como sus características. Se presenta la información de manera resumida y práctica, por lo mismo decidí adjuntar el link para que accedas (y así no saturarte de tanta información en este espacio):




- Síndromes coronarios agudos

Los pacientes con aterosclerosis coronaria pueden desarrollar un espectro de síndromes clínicos que representan diferentes grados de la obstrucción de la arteria coronaria. Estos síndromes incluyen el SCA sin elevación del ST (SCA-SEST) y el IMEST. Con cada uno de estos síndromes se puede producir la muerte cardíaca súbita. 



Debe saber cómo identificar las molestias torácicas indicativas de isquemia. Realice una evaluación inmediata y dirigida de cada paciente cuyos síntomas iniciales sugieran un posible SCA.

El síntoma mas frecuente de isquemia miocárdica e infarto de miocardio es la molestia torácica retroesternal. El paciente puede percibir esta molestia más como una presión u opresión que como un dolor real. 

Los síntomas indicativos de SCA también pueden incluir:

- Presión, opresión, dolor o molestia en el centro del tórax que dura varios minutos.
- Molestia torácica que se extiende a los hombros, cuello, uno o ambos brazos de mandíbula.
- Molestia torácica que se extiende a la espalda o entre los omóplatos.
- Molestia torácica con aturdimiento, mareo, síncope, sudoración, náuseas o vómitos.
- Respiración entrecortada súbita, que puede aparecer con o sin molestia torácica.  


Considere que el estado clínico que se presenta es SCA o uno de los estados clínicos potencialmente mortales que se le asemejan. Otros estados clínicos que también pueden causar molestia torácica aguda son disección aórtica, embolia pulmonar aguda, derrame pericárdico agudo con taponamiento y neumotórax a tensión. 

El tratamiento incluye lo siguiente: 

- Oxígeno: se debe administrar si el paciente está disneico, hipoxémico, presenta signos obvios de insuficiencia cardíaca, tiene saturación de oxígeno arterial <90%.

- Aspirina: una dosis de 160 a 325 mg de aspirina sin recubrimiento entérico provoca una inhibición inmediata y casi total de la producción de tromboxano A2. La aspirina se absorbe mejor cuando se mastica que cuando se traga, especialmente si se ha administrado morfina. Utilice supositorios rectales de aspirina (300 mg) para pacientes con náuseas o vómitos o con úlcera péptica activa u otros trastornos del tubo GI superior. 

- Nitroglicerina: reduce eficazmente la molestia torácica isquémica y presenta efectos hemodinámicos beneficiosos. Los efectos fisiológicos de los nitratos provocan la reducción de la precarga de los ventrículos izquierdo y derecho a través de la dilatación arterial y venosa periféricas. 

Administrar al paciente 1 comprimido sublingual de nitroglicerina a intervalos de 3 a 5 minutos (si lo permite control médico y si no existen contraindicaciones, total de tres dosis). Administrarla si el paciente permanece hemodinámicamente estable: PAS superior a 90 mmHg y una frecuencia cardíaca de 50 a 100 lpm. 

La nitroglicerina es un venodilatador y debe ser utilizado con precaución o no utilizarse en absoluto en pacientes con precarga ventricular inadecuada. Entre estas situaciones se incluyen:

* IM INFERIOR E INFARTO DEL VD: el infarto de VD puede complicar un IM inferior. Los pacientes con infarto agudo del VD dependen mucho de las presiones de llenado del VD para mantener el GC y la TA. Si no se puede confirmar el infarto de VD, los proveedores deben tener cuidado cuando administren nitratos a pacientes con IMEST inferior. 

* HIPOTENSIÓN, BRADICARDIA O TAQUICARDIA: evitar el uso de nitroglicerina en pacientes con hipotensión (PAS <90 mmHg), bradicardia (<50 lpm) o taquicardia. 

* USO RECIENTE DE UN INHIBIDOR DE LA FOSFODIESTERASA: evitar suso de nitroglicerina  si existe sospecha de uso de sildenafilo o vardenafilo en las 24 horas horas previas o tadalafilo en las 48 horas previas. Dichos medicamentos suelen emplearse para disfunción eréctil o en casos de hipertensión pulmonar, y combinados con nitratos, pueden provocar una hipotensión grave resistente a los agentes vasopresores. 

- Opiáceos: administrar morfina para la molestia torácica que no responde a la nitroglicerina sublingual o en spray si lo autoriza el protocolo o control médico. 

La morfina se puede emplear en el tratamiento del SCA porque:

* Produce analgesia del SNC, lo que reduce los efectos adversos de la activación neurohormonal, liberación de catecolamina y mayor demanda miocárdica del oxígeno.

* Produce venodilatación, lo que reduce la precarga del VI y la demanda de oxígeno.

* Disminuye la resistencia vascular sistémica, reduciendo, por consiguiente, la poscarga del VI. 

* Ayuda a redistribuir el volumen sanguíneo en pacientes con edema agudo de pulmón.

Si se desarrolla hipotensión, administrar fluidos como tratamiento de primera línea. 




Realizar ECG de 12 derivaciones y clasificar a los pacientes en 1 de los 3 grupos clínicos siguientes: 

- EL IMEST: se caracteriza por la elevación del segmento ST en dos o más derivaciones contiguas o un BRI nuevo. Los valores límite de la elevación del segmento ST coherentes con IMEST con una elevación del punto J superior a 2 mm (0.2 mV) en las derivaciones V2 y V3 de 1 mm o más en todas las demás derivaciones o un bloqueo de rama izquierda nuevo o supuestamente nuevo. 




- EL SCA- SEST: se caracteriza por una depresión isquémica del segmento ST de 0.5 mm (0.05 mV) o mayor, o inversión de la onda T dinámica con dolor o molestia. También se incluye en esta categoría la elevación del segmento ST no persistente o transitoria de 0.5 mm o superior durante menos de 20 minutos.



- LA ANGINA INESTABLE DE RIESGO INTERMEDIO O BAJO: se caracteriza por cambios normales o no diagnósticos en el segmento ST o en la onda T que no son concluyentes y requieren la estratificación adicional de riesgo. Esta clasificación incluye a pacientes con ECG normales y aquellos con desviación del segmento ST en cualquier dirección de menos de 0.5 mm (0.05 mV) o inversión de la onda T de 2 mm o 0.2 mV por lo menos. Los estudios cardíacos en serie y las pruebas funcionales son apropiados. Tener en cuenta que la información adicional (troponina) puede colocar al paciente en una clasificación de mayor riesgo tras la clasificación inicial.




La base del tratamiento para el IMEST es la terapia de reperfusión temprana conseguida mediante fibrinolíticos o ICP.

La terapia de reperfusión para el IMEST es quizás el avance más importante en el tratamiento de enfermedades cardiovasculares en los últimos años. El tratamiento fibrinolítico temprano o la reperfusión directa basada en el catéter se ha establecido como estándar de cuidados para pacientes con IMEST que se presentan en las doce horas del inicio de los síntomas sin contraindicaciones. La terapia de reperfusión reduce la mortalidad y salva el músculo cardíaco: cuanto más corto es el tiempo de reperfusión, mayor es el beneficio. Se observó una reducción del 47% en la mortalidad cuando se administraba tratamiento fibrinolítico en la primera hora después del inicio de los síndromes. 

Consultar el siguiente vídeo como resumen del SCA:



- Insuficiencia cardíaca congestiva

En la insuficiencia cardíaca congestiva (ICC), existe un deterioro de la función de bomba del corazón. Dentro de las causas de ICC, encontramos: la enfermedad coronaria, malformaciones congénitas, hipertensión de larga data (que aumenta la poscarga), infartos de miocardio (regiones de tejido cardíaco muerto debido a un ataque cardíaco previo), y valvulopatías. A medida que la bomba se torna menos eficiente, queda más sangre en los ventrículos al final de cada ciclo cardíaco, y gradualmente va aumentando el volumen de fin de diástole (precarga). En los estadios iniciales, el aumento de la precarga puede producir un aumento de la fuerza de contracción (ley de Frank-Starling), pero a medida que la precarga aumenta, el corazón comienza a sobredistenderse y se contrae con menor fuerza. Por consiguiente, se produce una retroalimentación positiva, potencialmente mortal: la función de bomba menos efectiva trae aparejada una menor capacidad de bombeo.

A menudo un lado del corazón comienza a fallar antes que el otro. Si el ventrículo izquierdo falla primero, no puede bombear toda la sangre que recibe. Como resultado, la sangre refluye hacia los pulmones y produce edema pulmonar, acumulación de líquido  en los pulmones que puede llegar a la asfixia si no se trata.



Si es el ventrículo derecho el que falla, hay estasis sanguínea en las venas sistémicas y, con el tiempo, los riñones producen un incremento en el volumen sanguíneo. En este caso, se evidencia edema periférico a nivel de pies y tobillos. 



** Signos y síntomas de la ICC **

La insuficiencia cardíaca puede ser una enfermedad que no presente síntomas durante mucho tiempo a lo largo de la vida (llamada fase asintomática). Cuando aparecen, los síntomas predominantes son:

- Cansancio anormal por esfuerzos que antes no lo causaban. La sangre no llega adecuadamente a los músculos y se provoca una situación de fatiga muscular.

- Respiración fatigosa por estancamiento de los líquidos en los alvéolos de los pulmones. Si al estar acostado se presenta una sensación de ahogo que obliga a levantarse y dormir sentado.

- Sensación de plenitud del abdomen, anorexia (falta de apetito).

- A veces puede aparecer tos seca y persistente motivada por la retención de líquido en los pulmones o por el tratamiento con inhibidores de la enzima de conversión. Es este último caso, el especialista puede valorar un cambio de tratamiento.

- La reducción del flujo sanguíneo al cerebro puede provocar sensaciones de mareo, confusión, mente en blanco y breves pérdidas de conciencia. Si se presentan estos episodios relacionados con cifras bajas de tensión es recomendable sentarse o tumbarse.

- La insuficiencia puede provocar que el flujo de sangre a los riñones no sea suficiente, y se produzca retención de líquidos por disminución de la orina. Esta hinchazón suele localizarse en las piernas, los tobillos o el abdomen. Y a veces se orina más por la noche que por el día (nicturia).

- Falta de aire (disnea) con el esfuerzo y mala tolerancia al ejercicio por fatiga.


** Tratamiento de la ICC **

Existen tratamientos eficaces para retrasar la progresión de la insuficiencia cardiaca, mejorar la calidad de vida, la capacidad de esfuerzo y prolongar la supervivencia. Son los siguientes:

- Tratar la causa que la produce (revascularización con angioplastia o bypass si es por falta de riego, dejar de beber si es alcohólica, etc.).

- Medidas higiénicas: controlar el peso, dieta baja en sal, controlar la ingesta de líquidos, conseguir el normopeso.

- Los diuréticos mejoran los síntomas congestivos y rebajan la hinchazón o la congestión pulmonar.

- Los fármacos vasodilatadores (como los nitratos o los inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina y de los receptores IECA y ARA II)) reducen la carga con la que debe trabajar el corazón, aumentan su rendimiento y rebajan la tensión arterial. Estos últimos son imprescindibles si la función del corazón está disminuida. 

- Los betabloqueantes disminuyen las pulsaciones y mejoran el pronóstico vital (son imprescindibles si la función del corazón está disminuida).

- La digoxina está indicada en pacientes con fibrilación auricular.

- Los inhibidores de la aldosterona, también son necesarios, ya que mejoran la supervivencia en los pacientes con función del corazón disminuida y síntomas a pesar del tratamiento con betabloqueantes y IECAS o ARA II.

- El Sacubitril/Valsartan se puede indicar en aquellos pacientes con insuficiencia cardíaca sintomática con fracción de eyección reducida con tratamiento óptimo previo, tipo IECA o ARA II en combinación con betabloqueantes y antagonistas de la aldosterona cuando persisten sintomáticos.

- La ivabradina es un fármaco que reduce exclusivamente la frecuencia cardíaca y puede ser beneficioso en algunos tipos de insuficiencia cardíaca.

- En otros casos es necesario implantar dispositivos a los pacientes que a pesar de un tratamiento correcto (pérdida de peso, dieta adecuada, etc.), continúan con síntomas, tienen unas alteraciones en el ECG determinadas y una función del corazón disminuida (<35%). Estos dispositivos en los pacientes con una esperanza de vida adecuada pueden mejorar los síntomas (TRC) o disminuir la probabilidad de morirse de repente (DAI).



- Si el paciente no mejora con todos los tratamientos previos, se podría plantear (según la edad y la presencia de otras enfermedades o complicaciones) el trasplante cardíaco.

En todo caso, el enfoque inicial de cualquier tratamiento para la insuficiencia cardíaca siempre debe controlar la hipertensión o la diabetes y recuperar el caudal de riego sanguíneo.



Conclusión

El escenario de las emergencias cardiovasculares demuestra el impacto que podemos tener como personal prehospitalario en los primeros minutos de una llamada a servicio. Los conocimientos y acciones pueden constituir una diferencia entre evitar que el paciente sufra una discapacidad permanente o la muerte como resultado de una situación que amenaza la vida, como un ataque cardíaco. Trabajar como equipo de soporte vital avanzado y comprender las necesidades de este personal también puede ayudar en la calidad general del cuidado del paciente. La transición de personal de soporte vital básico a soporte vital avanzado a un médico del departamento de urgencias debe ser impecable. 

Con conocimiento y trabajo de equipo, todos los niveles de proveedores se conjuntan para proporcionar al paciente la mejor atención posible.


Bibliografía 


  • American Heart Association. Soporte Vital Cardiovascular Avanzado. Los casos de SVCA/ACLS: Síndromes coronarios agudos. (2016) American Heart Association. Páginas: 60, 63, 65, 66, 69, 70. 
  • Fundación Española del Corazón. (2019). Información consultada en el siguiente portal de internet: https://fundaciondelcorazon.com/fec.html
  • Tortora, Gerard J. y Derrickson, Bryan. (2017) Principios de Anatomía y Fisiología. Capítulo 20: Tejido muscular y sistema de conducción eléctrica. 15ª edición. Ciudad de México, Editorial Médica Panamericana. Páginas: 711, 713, 714, 715, 733.


  • miércoles, 13 de febrero de 2019

    Emergencias por Quemaduras





    Programa Internacional de Desarrollo de Medicina de Emergencias 
    Diplomado en Aeromedicina y Cuidados Críticos del Paciente 
    Quinta Generación



    Resumen
    Emergencias por Quemaduras

    Profesor Titular:
    Jaime Charfen Hinojosa, BS, NR-P, CCEMT-P, FP-C.

    Coordinador Académico:
    L.E. Ricardo Rangel Chávez


    TAMP. Alondra Alemán Ríos.


    Febrero 2019.



    Introducción

    Las quemaduras son lesiones de gran impacto, ya que pueden generar lesiones potencialmente mortales y secuelas físicas y emocionales permanentes. En países latinoamericanos en vías de desarrollo ocurre con cierta frecuencia, con una tasa muy elevada de morbilidad y mortalidad, aunque los países desarrollados aún tienen una alta incidencia. El número de casos nuevos y la mortalidad global anual han disminuido en los últimos años como consecuencia del advenimiento de regulaciones estrictas en las construcciones, los sistemas de emergencia elaborados y los avances médicos en la atención de pacientes quemados. 

    La literatura médica y los datos epidemiológicos registrados en los sistemas estadísticos electrónicos de la Secretaría de Salud de México demuestran que los "accidentes" por quemaduras son enfermedades prevenibles que generan alta mortalidad y discapacidad, así como altos costos de atención médica integral. 

    En  nuestro país, las costumbres mexicanas con pirotecnia festiva, la inseguridad en edificios públicos, escuelas, guarderías, y las fábricas clandestinas de juegos pirotécnicos favorecen los eventos de quemaduras graves, y en términos generales los hospitales mexicanos no están preparados para recibir volúmenes grandes de pacientes con quemaduras graves, algunos de los cuales deben de ser enviados a instituciones extranjeras interesadas en la investigación y manejo de pacientes quemados en estado crítico.

    El Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica reportó que durante el año 2013 hubo 126,786 nuevos casos por quemadura, mientras que de enero a junio de 2014 hubo 65,182. De dichas quemaduras 56% sucedieron en adultos de 20 a 50 años de edad y 32% en niños de 0 a 19 años de edad; 85% de las quemaduras de los adultos sucedieron al estar realizando actividades laborales mientras que las quemaduras de niños sucedieron, en 90% de los casos, dentro de sus hogares; 80% fueron debidas a agua caliente.




    Desarrollo

    - Etiología

    Líquidos calientes: son la causa más frecuente de quemaduras, tanto en niños como en adultos. Son las llamadas quemaduras por escaldadura. Por lo general son de segundo grado superficial y profundo, dependiendo de la temperatura del líquido y si son estos claros o espesos.

    Fuego directo: siguen en orden de frecuencia a las anteriores, las altas temperaturas de la llama al hacer contacto con la piel por pocos segundos ocasionan quemaduras de segundo grado profundo o tercer grado generalmente. 

    Contacto con objetos calientes: en este grupo figuran las quemaduras por plancha casera o industrial, tubos de escape de motos, hornos, hornillas. Tienden a ser quemaduras profundas, y en ellas influye el tiempo de contacto, son por lo general de segundo grado profundo a tercer grado. 

    Agentes químicos: se describe en la literatura que afecta aproximadamente 4% de los quemados, múltiples son los agentes causales (ácidos, álcalis, compuestos orgánicos e inorgánicos). Estos compuestos producen la desnaturalización y coagulación de las proteínas de la piel, tienden a ser profundas (tercer grado) y se extienden y progresan si no se toman las medidas para bloquear o disminuir la concentración del agente.




    Electricidad: son producidas por el paso de la corriente en el organismo causando destrucción severa de los tejidos. La extensión de la quemadura es difícil de evaluar en la fase aguda. El paso de la corriente produce trombosis en los vasos e isquemia en las áreas afectadas, la cual es progresiva. Son por lo general de tercer grado y en ellas se comprometen estructuras profundas, como vasos sanguíneos, nervios, tendones, músculos y huesos.

    Fogonazo: el producto de explosiones fugaces produce quemaduras superficiales, las cuales son difíciles de evaluar al ingreso. En ocasiones al lavar las zonas afectadas y eliminar el carbón u hollín se aprecia que las zonas pueden estar intactas y libres de quemaduras. 

    Radiación: en el caso de la radiación solar, éstas son superficiales y se producen por la exposición prolongada en pacientes con pieles muy blancas y sensibles. Las quemaduras por radiaciones químicas tienden a ser profundas y graves y en ellas se produce atrofia y desnaturalización de la piel de forma progresiva. 


    - Anatomía y fisiología de la piel 

    La piel es el órgano de mayor tamaño, extendiéndose por todo el cuerpo y su integridad es de máxima importancia para la homeostasis.
    La piel como órgano cumple varias funciones que protegen al cuerpo de agresiones externas, además interviene en diferentes procesos metabólicos, como:


    - Barrera biológica contra microorganismos.
    - Regulación térmica.
    - Absorción de irradiación ultravioleta.
    - Barrera y control de fluidos corporales.
    - Vigilancia inmunológica.
    - Órgano sensorial.
    - Barrera contra químicos, tóxicos. 
    - Absorbe y secreta sustancias.
    - Participa en la síntesis de vitamina D.

    La piel está compuesta por tres capas de afuera hacia adentro: epidermis, dermis e hipodermis.

    La epidermis es la capa de la piel con mayor número de células, con un extraordinario recambio y sus funciones principales son proteger contra rayos UV y servir de barrera biológica contra microorganismos patógenos, polvo, agua y protección al estrés mecánico.

    La dermis es una estructura compleja y especializada que proporciona soporte, resistencia y elasticidad a la piel. La dermis es la segunda línea de defensa contra trauma y es un depósito potencial de agua y electrolitos. 

    Finalmente la hipodermis localizada debajo de la dermis forma una capa variable de tejido adiposo que permite que la piel se proteja contra la pérdida de calor, se modifique ante el trauma superficial y sirve como depósito energético; igualmente aporta cierta fijación de la dermis a órganos adyacentes como músculos, tendones, ligamentos y hueso. 



    La agresión térmica produce alteraciones en el equilibrio homeostático que compromete la macro y microcirculación. Las lesiones extensas, graves y complicadas con pérdida significativa de piel representan una situación que ponen en peligro la vida del individuo, debido al aumento de la permeabilidad capilar generalizada, edema, hipovolemia, trastornos del equilibrio hidroelectrolítico y ácido - base, estrés, pérdida de calor y evaporación corporal, además de una violenta respuesta inflamatoria sistémica e inmunosupresión. 


    - Fisiopatología de las quemaduras 

    La lesión primaria por quemadura de forma aguda, acusa daño estructural variable a los tejidos expuestos, dependiendo del tipo, duración e intensidad de la exposición. En una fase secundaria se desarrolla lesión tisular por el desarrollo de una respuesta inflamatoria, de origen multifactorial entre los que destacan: la liberación de diversos mediadores vasoactivos locales y sistémicos que comprometen la integridad capilar y facilitan la extravasación de líquido en el espacio extravascular, incluyendo la presencia de un componente de choque cardiogénico secundario a los efectos cardiorespiratorios directos de citocinas. La cascada inflamatoria compromete el sistema inmune y finalmente participa en la lesión de tejidos sistémicos, lo que lleva al síndrome de disfunción orgánica múltiple y muerte. 

    Respuesta local
    Después de la exposición al agente etiológico de la quemadura, se presentan tres zonas concéntricas: zona de coagulación, zona de estasis y zona de hiperemia.

    Necrosis coagulativa
    El área de mayor contacto con el calor resulta en una zona blanquecina concéntrica de coagulación necrótica irreversible.

    Estasis
    Es el área circundante a la zona de necrosis, presenta perfusión tisular disminuida, representa una penumbra isquémica, hay daño tisular isquémico, lo esencial del tratamiento es prevenir la hipotensión, infección y edema para asegurar que en esta área no disminuya el flujo sanguíneo y no progrese a la pérdida tisular. 

    Hiperemia
    La zona externa de hiperemia tiene incrementada la perfusión tisular debido a la liberación local de mediadores inflamatorios, por lo general cura si no ocurre otra lesión. 

    La lesión térmica de la piel destruye la barrera natural ocasionando pérdidas de agua, calor y contenido plasmático de albúmina y electrolitos resultando en la formación masiva de edema. La integridad vascular se compromete por la permeabilidad alterada, resultando en grandes pérdidas de líquidos, electrolitos y proteínas en el espacio intersticial de tejido quemado y no quemado. 

    La lesión térmica destruye la membrana celular fosfolipídica provocando estimulación de la fosfolipasa A, que convierte los fosfolípidos a ácido araquidónico con producción de prostanoides y leucotrienos, mediadores de la vasoconstricción y vasodilatación, incremento de la permeabilidad capilar y quimiotaxis de neutrófilos. También se activa la cascada de la coagulación produciendo bradicinina y serotonina. Estos mediadores causan activación de neutrófilos; la infiltración neutrofílica en la quemadura a los 4 o 5 días son reemplazados por macrófagos. Los neutrófilos liberan radicales libres de oxígeno que dañan la membrana celular y estimulan la respuesta inflamatoria. 

    En el paciente quemado prácticamente se ha reportado la liberación en cantidades importantes de todos los medidores conocidos:

    - Histamina: liberada por los mastocitos, tiene una acción precoz y transitoria; su acción en tejidos es dilatación arteriolar y constricción venular. 
    - Prostaglandinas: producen vasodilatación y aumento de permeabilidad.
    - Prostaciclina o PG12: aumento de la permeabilidad.
    - Leucotrienos: vasoconstricción de vasos pulmonares.
    - Tromboxanos: vasoconstricción y aumento de la permeabilidad. 
    - Bradicinina: vasodilatación y aumento de permeabilidad.
    - Serotonina: liberada de las plaquetas agregadas, amplía los efectos vasoconstrictores de la epinefrina y de la angiotensina II. 




    La inflamación es máxima a los 7 a 10 días, incrementando el flujo sanguíneo al área cruenta, de ahí la necesidad de realizar escisión temprana para evitar la pérdida sanguínea masiva.

    Cambios microcirculatorios

    Ocurren en áreas quemadas y no quemadas, resultando en fuga capilar e incremento en la carga osmótica intersticial. En el tejido quemado inmediatamente disminuye el flujo sanguíneo. En las quemaduras de espesor total, los vasos sanguíneos pueden estar completamente carbonizados incrementando el área isquémica. En áreas de quemadura de espesor parcial, la restitución inmediata del flujo sanguíneo resulta en formación de edema y ampollas de la piel. 

    Formación de edema 

    El edema es el resultado de la pérdida del balance de flujo microvascular. La hiperosmolaridad extracelular se explica por la salida de electrolitos, acumulación de residuos protéicos y evaporación con aspiración del fluido a través de la superficie quemada hacia el medio ambiente. 

    La fase inmediata de formación de edema ocurre en los primeros minutos. La segunda respuesta es mayor, incrementando el flujo linfático hasta 20 veces, aumentando el contenido de líquido intersticial; la máxima formación de edema ocurre en las 12 a 24 horas y persiste aproximadamente por tres días dependiendo de la magnitud del daño intersticial , permeabilidad de los capilares y la cantidad de flujo sanguíneo a través de la microcirculación lesionada. 

    Respuesta sistémica a la hipovolemia 

    La respuesta sistémica a la quemadura mayor incluye incremento en la producción de catecolaminas y disminución de perfusión tisular por choque. Hay fluctuaciones importantes de niveles de glucosa e insulina, la estimulación de alfa-receptores inhibe la producción de insulina provocando hiperglucemia. La lipólisis desencadenada por estimulación de beta-receptor provoca directa e indirectamente proteólisis. La resistencia vascular sistémica desarrollada por la hipovolemia se debe a la liberación de catecolaminas, vasopresina y angiotensina II.

    El choque por quemadura es más común en quemaduras mayores al 30% de superficie corporal total (SCT). La disfunción orgánica (especialmente renal e intestinal) secundaria al choque por quemadura ocurre en la fase inicial o tardía por un volumen de reanimación inadecuado. También ocurre disminución del gasto cardíaco inmediatamente después de la quemadura, en donde la depresión miocárdica persiste a pesar de llevar el adecuado volumen de reanimación y esto conlleva a desarrollar el estado hipermetabólico de 3 a 6 días postquemadura. 

    La respuesta inflamatoria sistémica (SIRS) es provocada por la activación de la cascada de complemento y liberación de mediadores inflamatorios afines a factor de necrosis tumoral (TNF-alfa) y varias interleucinas. El estado hipermetabólico de la quemadura con incremento en la permeabilidad vascular y afectación de las resistencias vasculares sistémicas compromete la perfusión orgánica que puede progresar a estado de choque potencialmente irreversible.

    El sistema inmune es afectado por daño en los sistemas de defensa local en la piel, anormalidades en la quimiotaxis, fagocitosis, destrucción bacteriana intracelular, inmunidad celular y producción de anticuerpos que contribuyen a disminuir en el paciente quemado la capacidad para combatir la infección.

    Si la reanimación con líquidos es inadecuada, puede ocurrir isquemia en varios órganos, particularmente el riñón, afectado por la liberación de estroma libre de hemoglobina y mioglobina de las células dañadas; en el tracto gastrointestinal hay susceptibilidad de isquemia que puede llevar a traslocación bacteriana y sepsis, la respuesta a la vasoconstricción es el desarrollo de íleo y distensión gástrica con predisposición a ulceración gástrica por hiperacidez y daño a la mucosa.

    Puede ocurrir daño hepático por apoptosis de hepatocitos probablemente debido a hipoperfusión, isquemia y lesión de reperfusión; el hígado inicia la respuesta de fase aguda y disminuye la producción de: proteínas, albúmina, prealbúmina, transferrina, y proteína ligada a retinol. Las proteínas de fase aguda promueven funciones inmunes y cicatrización de la quemadura, sin embargo, una respuesta prolongada o excesiva puede causar un estado hipercatabólico con incremento en el riesgo de sepsis, falla multiorgánica, morbilidad y mortalidad. 



    - Evaluación, estabilización, derivación y transporte del paciente quemado

    El tratamiento inicial del paciente gran quemado, debe incluir la valoración descrita en el "Advanced Trauma Life Support" (ATLS) por el American College of Surgeons, y en el "Advanced Burn Life Support" (ABLS) por la American Burn Association.

    Evaluación y manejo inicial

    Las prioridades en el manejo inicial del paciente con quemaduras graves, detener el proceso de la quemadura, estabilizar la vía aérea y asegurar un acceso venoso.


    Detener el proceso de la quemadura

    Es prioritario en el abordaje inicial. La lesión tisular secundaria al trauma térmico continua mientras el agente etiológico esté presente. Por lo tanto es necesario enfriar la piel con agua corriente, además de retirar la ropa. En caso de quemaduras con polvos químicos estos deben ser removidos, inicialmente con cepillado. Finalmente debe cubrirse al paciente con sábanas limpias y secas para reducir el riesgo de hipotermia.


    Vía aérea permeable

    En el contexto del gran quemado es un reto en la evaluación y manejo inicial. El proceso obstructivo de la vía aérea superior se desencadena por el edema secundario a fuga capilar al espacio intersticial; esto se agrava cuando hay quemadura de la vía aérea y lesión por inhalación. Por ello es esencial, identificar en forma temprana los signos clínicos de obstrucción y establecer la necesidad de una vía aérea definitiva como la intubación orotraqueal.
    >> Más vale un tubo de más, a un tubo de menos <<.


    Acceso permeable

    Los pacientes con más del 20% de superficie corporal quemada, requieren de reanimación hídrica en grandes volúmenes. Ello hace indispensable establecer un acceso venoso de grueso calibre en una vía periférica, preferentemente en miembros superiores por el alto riesgo de trombosis y flebitis. Se debe iniciar el aporte de líquidos con Ringer Lactato.







    Evaluación

    En la evaluación integral del paciente quemado tres aspectos son fundamentales: la historia, el porcentaje de superficie quemada y profundidad. 
    En la historia del padecimiento actual, es importante identificar la hora de exposición a la quemadura; los mecanismos traumáticos adicionales como: caídas o explosiones, condicionantes de heridas, contusiones y fracturas. Si el lugar del incidente fue en un espacio cerrado hay riesgo potencial de inhalación de humo y quemadura de la vía aérea. Antecedentes patológicos como: diabetes, enfermedades cardíacas o respiratorias y fármacos que toma, demás de alergias e inmunización tetánica. Finalmente es importante descartar intento suicida y signos de maltrato. 


    Evaluación primaria y reanimación

    Se enfoca en el soporte ventilatorio y circulatorio.

    Vía área

    Si hay sospecha de trauma craneoencefálico o cervical, es necesaria la inmovilización del cuello. En el paciente con deterioro del estado de alerta los reflejos protectores de la vía aérea pueden estar comprometidos con riesgo de aspiración bronquial. El antecedente de exposición a humo o signos de quemadura de la vía aérea como: expectoración carbonacea, quemadura de vibrizas nasales, estridor laríngeo o dificultad respiratoria, comprometen la función respiratoria y justifica establecer una vía definitiva como la intubación orotraqueal. 

    Ventilación 

    El proceso ventilatorio puede alterarse por hipoxia, envenenamiento por gases tóxicos como el monóxido de carbono y daño por inhalación de humo. La mecánica ventilatoria se compromete en el traumatismo torácico asociado y en quemaduras circunferenciales de la caja torácica, en este caso está indicada la escarotomía de la pared torácica. 

    La intoxicación por monóxido de carbono debe sospecharse cuando hay exposición a humo en lugares cerrados. El CO es 240 veces más afín que el oxígeno a la hemoglobina, siendo condicionalmente de hipoxia. En estos casos se debe administrar oxígeno con dispositivos que otorguen FiO2 al 100%.

    Circulación 

    La fisiopatología del gran quemado se caracteriza por pérdida de gran volumen de líquido del espacio intravascular con choque hipovolémico secundario severo. La reanimación hídrica con Ringer Lactato es un pilar en la estabilización. La fórmula más empleada para estimar el volumen de líquidos en las primeras 24 horas es la de Parkland, a razón de: 2 a 4 ml/kg/%SCQ. La mitad de este volumen calculado se administra en las primeras 8 horas, mientras que la otra mitad se administra para las 16 horas restantes. El éxito en la reanimación hídrica depende del monitoreo de las constantes vitales, el gasto urinario (menor o igual a 0.5 ml/kg/h) y los signos de una adecuada perfusión tisular. 


    Evaluación secundaria 

    Los pilares de la evaluación secundaria incluyen el examen físico, evaluación de radiodiagnóstico y de laboratorio, mantener la circulación periférica en quemaduras circunferenciales de extremidades, la colocación de sonda gástrica, el uso de analgésicos, narcóticos y sedantes, cuidados de la herida y la inmunización antitetánica.

    Examen físico

    Es necesario evaluar la profundidad de la quemadura, lesiones asociadas, y el peso del paciente.


    Monitoreo del balance hídrico 

    El registro histórico del balance hídrico es indispensable ser incluido en el expediente del paciente, incluso en caso de traslado.


    Exámenes de laboratorio 

    Realizar análisis de laboratorio que incluyan: biometría hemática completa, grupo sanguíneo, pruebas cruzadas, gasometría arterial con determinación de carboxihemoglobina, además de electrolitos séricos y glucemia. 

    Los exámenes de radiodiagnóstico iniciales son indispensables para evaluar lesiones adicionales, como traumáticas o por inhalación de humo.


    Circulación de extremidades

    El objetivo de este punto es prevenir y diagnosticar en forma temprana un síndrome compartimental. Una presión mayor a 30 mmHg en un compartimiento muscular desencadena la necrosis del tejido. Es imperativo considerar que la ausencia de pulso es un signo tardío y catastrófico para salvar la extremidad. Para ello es necesario el monitoreo de los signos tempranos del síndrome compartimental como son: incremento del dolor con los movimientos pasivos, tensión, entumecimiento y, finalmente, disminución del pulso distal. La presión del compartimiento se mide insertando una aguja conectada a un monitor de presión arterial. Una presión >30 mmHg, es indicación de escarotomía. 






    Sonda Nasogástrica

    En quemaduras mayores o iguales a 20% de SCQ se debe colocar una sonda nasogástrica.


    Nárcoticos, analgésicos y sedantes

    Deben ser administrados en dosis pequeñas y frecuentes por vía intravenosa solamente. Los cuidados básicos de la herida como cubrir la misma, reduce el dolor. Hay que considerar que la hipoxia es causa de dolor, por lo tanto un gran quemado debe tener aporte adecuado de oxígeno.


    Cuidado de heridas

    La herida debe mantenerse limpia y cubierta con sábanas secas; las compresas frías y la corriente de aire predisponen la hipotermia. 


    Antibióticos

    La profilaxis antimicrobiana no está indicada en la fase inicial de reanimación.


    Profilaxis antitetánica

    La profilaxis antitetánica es indispensable.


    Estabilización y derivación 

    Paciente con quemaduras térmicas, eléctricas o químicas requiere una evaluación inmediata en un Centro Asistencial. El personal hospitalario debe evaluar al paciente  para una posible derivación  si no tiene la complejidad necesaria para su tratamiento. El paciente debe ser siempre evaluado teniendo en cuenta que puede presentar lesiones asociadas. Todos los procedimientos que se realicen deben ser anotados para el momento de la transferencia a la Unidad de Quemados; enviar la mayor información posible sobre el caso.

    Se recomienda tener siempre un convenio con un Centro para la derivación de los pacientes y no perder el tiempo en trámites burocráticos. 


    Estabilización y preparación para la transferencia

    Una vez que se ha tomado la decisión de transferir al paciente, es esencial que el paciente esté clínicamente estabilizado. 

    Estabilización respiratoria: mantener permeable la vía aérea superior. Evaluar la lesión inhalatoria. Administrar oxígeno humidificado al 100% si se sospecha una intoxicación por monóxido de carbono.

    Estabilización hemodinámica: colocar una vía venosa de preferencia en una zona no quemada. Aplicar la formula con Ringer lactato. Colocar un sonda de Foley y medir la diuresis. 

    Estabilización gastrointestinal: no administrar alimentación antes ni durante la transferencia. Si la quemadura es mayor del 20% de la superficie, hay que colocar una sonda nasogástrica.

    Estabilización de la quemadura: lavado con agua y jabón. Cubrir con compresas estériles. No colocar tópicos antibacterianos. Cubrir al paciente para evitar la hipotermia.. 

    Estabilización del dolor: la administración de morfina se efectúa únicamente por vía IV. 

    Inmunización antitetánica: se debe aplicar una vez que se logre la estabilización hemodinámica. 


    - Clasificación de la quemadura

    Las quemaduras de gran magnitud que afectan las funciones de la piel pueden llegar a comprometer la vida. La gravedad en cuanto a la vida depende de la profundidad y de la extensión; en cuanto a la secuela depende de la profundidad y la localización. 

    El cálculo de la extensión en el manejo del paciente quemado es un aspecto fundamental, por la necesidad de una terapia hídrica intensiva en quemaduras de gran extensión, la cual se define como el porcentaje de área de superficie corporal afectada por la lesión térmica, es decir, la superficie corporal quemada (SCQ) considerará sólo las áreas con afección y espesor parcial y total. En su cálculo debe contemplarse el área de superficie corporal total ajustada a la edad y en pacientes menores de 15 años, el método de Lund y Browder es el recomendado, ya que se ajusta la superficie corporal total con los diferentes periodos de crecimiento y brinda un calculo más preciso.


    Profundidad

    Es importante resaltar que en la evaluación inicial de la profundidad de las quemaduras es con frecuencia un ejercicio difícil debido al carácter dinámico que presentan en las primeras 48-72 horas. La profundidad de la quemadura depende de la temperatura y del tiempo de exposición a la fuente de calor. También es importante considerar el grosor de la piel afectada; se debe tener en cuenta que en los niños y personas de la tercera edad la piel es más delgada. 

    Existen diferentes clasificaciones propuestas para la designación de la profundidad de las quemaduras, ninguna claramente superior a otra. La evaluación clínica es altamente confiable para quemaduras muy profundas o muy superficiales, pero es menos precisa en quemaduras intermedias, siendo el error más frecuente la sobrestimación de la profundidad.


    Quemaduras de 1er grado

    Comprometen la epidermis, existe enrojecimiento e hipersensibilidad.


    Quemaduras 2do grado

    Comprometen la epidermis y parte de la dermis, aparece la flictena y el edema. Como afecta las terminaciones sensitivas pueden ser muy dolorosas. Estas se dividen en 2do grado superficial y 2do grado profundo.


    Quemaduras de 3er grado 

    Destrucción de las 2 capas de la piel en forma completa, el aspecto generalmente es blanco o marrón y acartonado. Están destruidas todas las terminaciones sensitivas, por lo cual hay analgesia. La quemadura profunda de la piel forma una escara. 


    Quemaduras de 4to grado 

    En ocasiones se utiliza esta terminología para describir a las quemaduras que además de lesionar la piel, producen destrucción del tejido subcutáneo, músculos, tendones y huesos. Son producidas por fuego directo a altas temperaturas, electricidad y por contacto con agentes incandescentes (minerales y plásticos) y en ellas quedan expuestos los tejidos lesionados. 


    Grupos de gravedad de Benaim

    Sobre la base de la extensión y profundidad se categorizó a los pacientes en cuatro grupos: leve, moderado, grave y crítico. Se deben tener en cuenta, además lesiones concomitantes y antecedentes de enfermedades. 

    Existen tres tipos de de clasificaciones para la asignación de la profundidad; las sugerencias actuales son el empleo de escalas que realicen subdivisión del segundo grado y que se tome en consideración el concepto evolutivo de la quemadura.





    Extensión de la quemadura

    Es una característica de vital importancia para el pronóstico del paciente, así como su localización de la quemadura y la profundidad.

    La Regla de los Nueve es aceptablemente confiable para los adultos y puede ser realizada más rápidamente que la Escala de Lund- Bowder, aunque a menudo sobreestima el tamaño de la quemadura. La gráfica de Lund- Bowder, permite evaluar con mayor exactitud el área afectada en los niños. En los niños se debe tener en cuenta que la proporción de la superficie craneal es mayor respecto a las extremidades inferiores. También se puede usar la palma de la mano, incluidos los dedos de la víctima, representa el 1% de superficie corporal y permite estimar pequeñas quemaduras. 





    Las heridas pueden ser clasificadas en base al tamaño, profundidad, edad, y complicaciones, entre otros factores. La Asociación Americana de Quemaduras (ABA) ha establecido la siguiente clasificación:


    Quemaduras Críticas

    - Quemaduras mayores del 25% de SC (quemaduras de espesor parcial o total).
    - Quemaduras mayores del 20% de SC en niños menores de 10 años y adultos mayores de 40 años.
    - Quemaduras de espesor total mayores del 10% de SC.
    - Quemaduras eléctricas de alto voltaje.
    - Quemaduras de vías aéreas o fracturas en áreas críticas como el rostro, las manos, pies o periné.
    - Trauma mayor.
    - Quemaduras menores en pacientes con una enfermedad preexistente importante.


    Quemaduras Moderadas 

    - Quemaduras menores del 25% de SC (espesor parcial o total) en adultos.
    - Quemaduras menores del 20% de SC en niños y adultos mayores de 40 años. 
    - Quemaduras de espesor total menores del 10% de SC.
    - Quemaduras de 2do grado que comprometen 15- 30% de SC sin incluir cara, manos, piernas o periné.
    - Quemaduras 3er grado que comprometen 2- 7 % de SC sin incluir cara, manos, piernas o periné. 


    Quemaduras Menores

    - Quemaduras 2do grado menores del 10%.
    - Quemaduras 3er grado menores al 2% de SC.

    Se considera paciente "Gran Quemado"  a los que poseen las siguientes características: 

    - Quemaduras AB o B (2do y 3er grado) >20%  de SC.
    - Pacientes pediátricos menores de 2 años, o adultos mayores de 65 años con 10% o más de quemadura AB o B (2do y 3er grado).
    - Todo paciente con quemaduras respiratorias o por inhalación de humo.
    - Todo paciente con quemaduras eléctricas por alta tensión.
    - Todo paciente con quemaduras asociado a politraumatismo.
    - Quemados con patologías graves asociadas. 

    Las quemaduras menores son tratadas de forma ambulatoria. Los pacientes severamente quemados requieren de cuidados extraordinarios en forma continua y estos son mejor tratados en Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) especializados. 

    La Asociación Americana de Quemaduras (ABA) ha identificado que los siguientes pacientes quemados deben ser manejados en UCI:

    - Quemaduras de 2do y 3er grado mayores del 10% de SC en menores de 10 años o mayores de 50 años.
    - Quemaduras de 2do y 3er grado mayores del 20% de SC en pacientes de 10 a 50 años.
    - Quemaduras de 2do y 3er grado con consecuencias funcionales o cosméticas serias que comprometen cara, manos y pies, genitales, periné o articulaciones mayores.
    - Quemaduras de 3er grado mayores del 5% de SC.
    - Quemaduras eléctricas o químicas.
    - Quemaduras de las vías aéreas.
    - Quemaduras circunferenciales de extremidades o tórax.
    - Enfermedades médicas preexistentes que complican el manejo, prolongan la recuperación o afectan la mortalidad.
    - Trauma concomitante en el cual la lesión térmica aumenta la mortalidad.

    Las Unidades de Cuidados Intensivos para Quemados deben ser diseñadas y equipadas para facilitar en forma segura y efectiva el cuidado del paciente quemado, esto permite justificar el uso de recursos físicos y humanos. Estas unidades necesitan el soporte de otros departamentos como: central de suministros, nutrición, emergencia, laboratorio, farmacia, medicina física, terapia respiratoria, radiología, microbiología, servicio social y psicológico; además de facilidades de interconsultas médicas. 


    - Cálculo de líquidos

    Adjunto imágenes de fórmulas y algunos ejemplos de cálculo de líquidos para paciente adulto, son de un curso sobre paciente gran quemado.


    2 a 4 ml/kg/%SCQ

    2 ml px adulto
    3 ml px pediátrico
    4 ml px adulto o pediátrico con quemadura eléctrica















    Conclusión 



    Nuestra meta como equipo prehospitalario es entregar al paciente con una vía aérea permeable, un correcto porcentaje calculado de superficie corporal quemada y una hidratación adecuada acorde a dicho porcentaje, así como mantener una adecuada normotermia.  

    El primer profesional de urgencias médicas que atiende a un paciente quemado no sólo impactará la sobrevida, sino que también será definitivo en el pronóstico, morbilidad y secuelas, por tal razón se debe estar altamente capacitado.



    Referencias Bibliográficas

    • García Cuellar Adiel. (2017). ETLS Evaluación y Manejo del Trauma, Capítulo 9: Trauma por quemaduras. Publicaciones EMS. Matamoros, Tamaulipas. Páginas: 203, 204.
    • Gómez Alanis, Jiménez Casillas, Haro Landey, López Ríos. (2018). MIPAQ Manejo Integral del Paciente Quemado. Colegio ABC de Medicina de Emergencia y Reanimación. Guadalajara, Jalisco. Páginas: 11-19, 20-23, 25-33, 37, 45, 50, 53, 54, 65, 91, 92,